Saltar al contenido

Palabras, pistas y juegos en español

Scrabble y FISE

Reglas del Scrabble en español: el reglamento FISE

Fichas, dígrafos, comodín, bingo e impugnaciones, tal y como se aplican en competición. Y en qué se diferencian las ediciones modernas.

Diego Caballero 6 min de lectura

El Scrabble en español tiene una particularidad que no comparte con ninguna otra versión del juego: la CH, la LL y la RR son fichas propias. No dos letras juntas. Una ficha, una casilla, un valor.

De ahí salen la mitad de las discusiones que se montan alrededor de un tablero, y también la mitad de lo interesante del juego. Esta guía recorre el reglamento tal y como lo aplica la Federación Internacional de Scrabble en Español, la FISE, que es la referencia en competición.

El material

La edición clásica trae 100 fichas: 98 de letra y 2 comodines. El reparto por valor:

Puntos Fichas
1 A×12, E×12, O×9, S×6, I×6, U×5, N×5, R×5, L×4, T×4
2 D×5, G×2
3 C×4, B×2, M×2, P×2
4 H×2, F×1, V×1, Y×1
5 CH×1, Q×1
8 J×1, LL×1, Ñ×1, RR×1, X×1
10 Z×1

No hay K ni W. Y esto es importante: el comodín tampoco puede hacer de K ni de W. Si una palabra las lleva, sencillamente no se puede jugar. El desglose completo está en fichas y puntos del Scrabble clásico.

Los dígrafos: la regla que hay que entender

El reglamento es explícito y no admite interpretación: no se pueden formar CH, LL ni RR juntando dos fichas sueltas. Si quieres poner CARRO, necesitas la ficha RR. Con dos erres no vale.

Esto tiene tres consecuencias que la gente descubre tarde:

  1. Hay una sola ficha de cada dígrafo en toda la bolsa. Si ya está en el tablero, esa palabra ya no se puede jugar en toda la partida.
  2. Los dígrafos no siempre encarecen. La CH vale 5, pero una C más una H suman 7. Hay palabras que en el Scrabble clásico salen más baratas.
  3. Aparecen palabras de dos fichas que no existen en ningún otro juego.

Ese último punto es el que más partidas decide, y lo tratamos a fondo en CH, LL y RR: las fichas que solo existen aquí.

Palabras de dos fichas

Como CH y LL ocupan una casilla, CHA, CHE, CHO y LLE se escriben con tres letras pero ocupan dos casillas. A efectos de tablero son palabras de dos fichas.

Un jugador que solo se sepa la lista de «palabras de dos letras» se las pierde, porque no aparecen ahí. Y son justamente las que permiten colocar la ficha LL —ocho puntos— en un hueco de dos casillas, que es donde deja de ser un lastre. Están en palabras de dos fichas, junto con las 87 corrientes: 91 jugadas de dos casillas en total.

Cómo se juega un turno

Cada jugador tiene siete fichas en el atril. En su turno puede hacer una de tres cosas:

  • Colocar una o más fichas formando palabra, siempre en contacto con lo ya puesto.
  • Cambiar fichas, si quedan al menos siete en la bolsa. Se pierde el turno.
  • Pasar. Tres pases seguidos de ambos jugadores terminan la partida.

La primera jugada pasa por la casilla central y vale doble. Todas las palabras que se formen o modifiquen en una jugada puntúan, y los multiplicadores de casilla solo cuentan el turno en que se cubren.

El bingo: los siete de golpe

Colocar las siete fichas del atril en una sola jugada da 50 puntos de bonificación, además de lo que valga la palabra. Es la jugada que más partidas gana.

En español los bingos salen más de lo que la gente cree, porque las terminaciones verbales y los plurales dan mucho juego. Palabras de siete y ocho letras acabadas en -ABAN, -ARÍAS, -ANTES o -MENTE son las candidatas habituales. Merece la pena retener vocales para poder buscarlos.

Comparación del reparto de fichas del Scrabble clásico, Apalabrados y la edición Mattel 2021
Los tres juegos en circulación reparten las fichas de forma distinta.

El comodín

Hay dos y valen cero puntos. Al colocarlo hay que declarar qué letra representa, y esa letra ya no cambia en toda la partida.

Dos límites que sorprenden:

  • No puede representar K ni W, porque esas fichas no existen en esta edición.
  • Sí puede representar un dígrafo completo: un comodín puede ser la CH, la LL o la RR.

Ese segundo punto es una de las jugadas más infravaloradas del juego español.

Qué palabras valen

En competición manda el Lexicón FISE, que se construye a partir del diccionario de la Real Academia. Fuera de competición, cada mesa acuerda su referencia.

Las reglas generales: valen sustantivos, adjetivos, verbos en cualquier forma conjugada, adverbios e interjecciones. No valen los nombres propios, las abreviaturas ni las siglas. Y sí valen los gentilicios en femenino, que es una discusión clásica: siria, serbia y navarra son adjetivos y se juegan.

El diccionario de esta web se ha construido con fuentes libres y está explicado en de dónde salen las palabras. Va sobrado para jugar en casa, pero no sirve para reclamar en un torneo.

Impugnar una palabra

Si un jugador duda de una palabra puesta, la impugna antes de que el rival robe fichas. Se consulta el léxico. Si la palabra no vale, se retira y quien la puso pierde el turno. Si vale, según la modalidad, pierde el turno quien impugnó.

Por eso en competición se juegan tantas palabras raras: no basta con conocerlas, hay que estar dispuesto a defenderlas.

Las otras ediciones

Desde que la RAE sacó la CH y la LL del abecedario, Mattel ha ido publicando ediciones sin dígrafos. La edición de 2021 los retira del todo y a cambio mete la K con 10 puntos. Sigue sin haber W.

Eso significa que no es solo otra puntuación: es otro diccionario. Palabras como KILO, KIT o la propia KA se pueden jugar ahí y en ningún otro sitio. Lo tienes en fichas de la edición Mattel.

Existe además una edición norteamericana de 103 fichas que conserva LL y RR y además reparte K y W, ambas a 8 puntos, con la J a 6. Es la que circula en México y en el mercado hispano de Estados Unidos.

Esquema de las palabras de dos fichas del Scrabble en español
CHA, CHE, CHO y LLE ocupan dos casillas con tres letras.

El recuento final

La partida acaba cuando un jugador coloca su última ficha y la bolsa está vacía, o cuando ambos pasan tres veces seguidas. Entonces se ajustan las puntuaciones y aquí se deciden muchas partidas igualadas.

Quien se queda con fichas resta el valor de todas ellas. Y quien vació el atril suma lo que restan los demás. Es un vuelco doble: una Z sin colocar te cuesta diez puntos y se los regala al rival, veinte de diferencia por una sola ficha.

De ahí una regla que contradice el instinto: en los últimos turnos conviene soltar las fichas caras aunque puntúen poco. Colocar la Z por ocho puntos es mejor negocio que guardarla esperando un triple que ya no va a llegar.

Por dónde empezar si vas en serio

  1. Las 87 palabras de dos letras y las cuatro de dos fichas.
  2. Las 510 de tres letras, sobre todo las que llevan Z, J, Ñ y X.
  3. Las terminaciones que generan bingos.
  4. Los ganchos: qué letra admite delante o detrás cada palabra corta.

Con las dos primeras ya se juega distinto. Y si quieres comprobar cuánto vale una palabra concreta en cada una de las tres ediciones, el contador de puntos lo desglosa ficha a ficha.